Esta semana, la NASA dio a conocer, unos importantes detalles sobre el inmenso planeta Júpiter, los cuales se descubrieron, mientras se estaba realizando la misión de sonda espacial, “Juno”. Según la información compartida, dichos descubrimiento tienen que ver, sobre los compuestos del exterior y el interior del planeta Júpiter, los cuales le dan una nueva perspectiva hacia el planeta gaseoso.

Misión Juno

Con el fin de descubrir más sobre Júpiter, La NASA desarrolló una nueva misión que tendría por nombre Juno, la cual tendría como objetivo el descubrir y el conocer, todo con respecto al interior del planeta Júpiter, el más grande plantea del sistema solar. Dicha misión, fue lanzada en el año 2011, con una espera de 5 años más tarde, para que Juno, alcanzará sus objetivos, dado el viaje de 3.000 millones de Kilómetros que tendría que recorrer, para llegar al planeta.
La NASA esperaba que, con esta misión, también se dieran conocer, ciertos detalles sobre la creación y evolución de júpiter, así como, descubrir de manera más amplia y concreta, sobre los compuestos y el origen de algunos fenómenos que, suelen producirse en el planeta.


Júpiter posee una parte externa muy dinámica

Júpiter posee uno de los campos magnéticos, más grande, de hecho, es mucho mayor de lo que se pensaba. También se dio a conocer que, Júpiter, se encuentra en un campo de radiación bastante peligroso y muy difícil de penetrar, pues ya pasando este cinturón, es probable que se llegue a topar, con un inmenso campo magnético, el cual posee una gran fuerza mucho mayor de lo que, muchos en el pasado, estaban teorizando.
Externamente, también se descubrió la capacidad que tiene el planeta para crear, esas inmensas auroras, según, la cual la NASA describe su origen como “inesperado”, al ser muy diferente al del planeta Tierra, siendo non más que, campos magnéticos, perfectamente aliñados, al lograr originar 400 kiloelectronvoltios.


Júpiter y su interior

A pesar de darse el tiempo de conocer sobre su exterior, Juno tenía un mayor objetivo en conocer más, sobre su interior, con el fin de llegar a saber si el interior de este planeta, era tan vigoroso y activo como se intuía, a raíz de su comportamiento en el exterior.
Según la información compartida, este proyecto estaba enfocado en la compresión y estudio de su campo gravitacional, su composición interna, sus ciclones polares y por supuesto, los flujos atmosféricos de este misterioso planeta.
Las investigaciones arrojan que este planeta, posee un variado campo gravitatorio, que va cambiando gracias a los ciclones polares, donde posiblemente tal particularidad tiene que ver, con la relación y la forma que tienen los flujos atmosféricos en relacionarse mutuamente, ocasionado que, surjan muchos cambios en las diferentes regiones del planeta.
También el trabajo que esta misión se andaba enfocando, tenía que ver con las actividades de los flujos del aire, pues, según algunos resultados, se reveló que, el plantea posee unos 3.000 kilómetros de profundidad, la cual solo albergaba, un pequeño porcentaje de la masa del planeta.
Es decir, según los estudios revelados tras la misión, se pudo concretar que, cuanto mayor sea la profundidad de los flujos, mayor masa representarán, esto provocaría que el impacto, sea aún más grande, dentro del campo gravitatorio. Donde gracias a esta misión, se logró entender más a fondo, sobre el trabajo que realizan las bandas Júpiter.
Una de las últimas investigaciones que arrojo Juno, tenía que ver con los ciclones polares del planeta, los cuales su trabajo es la creación de patrones, las cuales están organizadas en forma poligonal.
Pues gracias a la misión Juno, se pudo revelar que, el planeta es realmente muy dinámico y fluido, y está compuesto, por una capa externa de hidrógeno y helio, donde su compuesto interno, es un líquido el cual, posee una gran temperatura y una gran densidad, dentro del planeta.